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Viernes, 9 mayo 2014

Consejos nutricionales para el niño en edad escolar y actividad física

Desde siempre nos hemos interesado en darle a nuestros hijos lo mejor en todos los aspectos, siendo la alimentación uno de los más importantes, si no el que más; para ello consultamos a sus profesores, a nuestro médico de confianza, al especialista, al  entrenador y recurrimos además a gran variedad de medios y portales de información que en algunos casos, lejos de ayudarnos nos complican aún más la difícil tarea de seleccionar el qué, cómo y cuándo debe nuestro hijo comer y nutrirse de forma adecuada.

Un aspecto limitante en el aprovechamiento de lo que seleccionamos y damos a nuestros hijos diariamente es la asimilación digestiva que se realice de lo que por boca ingerimos, este es el verdadero talón de Aquiles para una correcta nutrición infantil, ya que si nuestra dieta seleccionada es ideal y perfecta  en teoría; algunos aspectos de mala absorción digestiva pueden hacer de una dieta en principio perfecta, otra carencial, desarrollando el niño carencias nutricionales que mermarán su sistema inmunológico, su rendimiento intelectual escolar y su crecimiento, además de su vitalidad y rendimiento físico. 

Para que este artículo sirva de guía orientativa a todos esos padres y tutores responsabilizados en la salud infantil, comentaremos que aspectos como la intolerancia al gluten (fracción proteica que se encuentra en cereales  panificables como es el caso del trigo entre otros), la intolerancia o sensibilidad a la lactosa (principal azúcar presente en la leche), así como la respuesta inmunológica a la leche (y más concretamente a una proteína presente en el suero lácteo de la leche de vaca como es la beta globulina) entre otros factores no tan infrecuentes en la actual población infantil; provocarán cuadros inflamatorios intestinales en el niño, molestias digestivas y episodios de mala absorción digestiva de esos nutrientes que hemos seleccionado previamente y que constituyen la dieta diaria el niño.
Por ello debemos asegurarnos con la correspondiente visita al médico o consulta al farmacéutico de confianza qué podemos hacer para que nuestro hijo asimile mejor los nutrientes diarios y no afecte a su estado de salud.

Siguiendo las recomendaciones y directrices de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, la alimentación del niño en etapa escolar y actividad física programada, debe ajustarse al modelo propuesto en la Pirámide Alimenticia propuesta.

Siguiendo este modelo, el niño tendrá la variedad y frecuencia adecuada de alimentos, teniendo además una correcta salud digestiva, podrá asimilar los nutrientes tanto energéticos, plásticos como reguladores esenciales para su crecimiento y salud, hablamos de los hidratos de carbono, lípidos, proteínas, vitaminas, minerales, oligoelementos, fibra dietética y agua.

Dentro de la dieta diaria del niño debemos además prestar especial atención al desayuno, principal comida del día, donde deben estar presentes al menos los 3 grupos de alimentos siguientes: lácteos (leche, yogur o queso los cuales si hay problemas de intolerancia o inmunológicos, debemos sustituirlos por lácteos de cabra o bebidas de origen vegetal, soja, arroz, almendra o avena), cereales y fruta.

Algunas propuestas de desayuno que cumplen con estas indicaciones son desayunos tipo como:
- Vaso de leche sin lactosa con cacao sin azúcares + rebanadas de pan integral con mantequilla o aceite de oliva y una pieza de fruta
- Un yogurt con cereales (evitemos el trigo) + zumo de frutas natural o una pieza de fruta al gusto
- Dos piezas de frutas troceadas en el momento + un yogurt por encima con copos de cereales de desayuno evitando los azucarados
Todo esto obviamente acompañado de un vaso e agua en ayunas, acostumbremos a nuestros hijos a adquirir hábitos saludables de hidratación, debe para ello tomar al menos un litro de agua diario y al menos la misma cantidad de otros líquidos donde también incluiremos el presente en los alimentos de origen vegetal como las frutas, verduras y hortalizas que por descontado deben estar presentes en la alimentación diaria del niño.

Con respecto a cómo debería nuestro hijo comer antes de la actividad física, no debemos hacer grandes cambios a lo que es realmente su rutina alimentaria diaria, esto es, debe hidratarse previamente con la toma de al menos 300 ml de agua (un vaso normal) 30 o 60minutos antes de la práctica deportiva, esto mantendrá un correcto estado de hidratación muscular que permitirá al músculo funcionar Bioquímicamente tal y como la exigencia física le exige, asegurando un correcto rendimiento y previniendo las lesiones.

La toma previa al ejercicio debe ser al menos 60 minutos antes y lo más simple posible para su aparato digestivo, evitemos molestias digestivas, flatulencias, pesadez de estómago o dolor gástrico, para ello buscaremos opciones de textura asimilable, blandas y aun así asegurémonos que  se realiza una correcta masticación y deglución del alimento, por otro lado debe asegurar un contenido calórico adecuado al ejercicio, es en este punto donde más dudas nos surgen, de manera sencilla podemos decir que simplemente con una papilla de cereales infantiles a modo de batido en leche sn lactosa con una cucharita de miel o con una compota de niños grande con dos o tres galletas integrales añadidas y un plátano o pasas, podríamos solucionar este dilema tan frecuente en muchos padres. 
Al igual que estas dos propuestas que empleo en mis consejos nutricionales a niños deportistas podríamos añadir otras muchas, pero siempre en la misma línea, alimentos energéticos de fácil asimilación y mínima sensación de llenado gástrico. 

Siguiendo estos sencillos consejos podremos ayudar a que nuestros hijos rindan tanto física como mentalmente bien, que su crecimiento y desarrollo sea óptimo y que su salud no se vea afectada por síndromes carenciales.

Es de carácter obligatorio que ante cualquier sospecha de carencia nutricional, tanto por mala alimentación como por posibles estados de deficitaria asimilación se recurra a un profesional de la salud cualificado, ya sea su médico en primera instancia, como al farmacéutico o nutricionista titulado.

Lcdo. Heliodoro T. Méndez Cabrera
Farmacéutico-Homeópata
Especialista Universitario en Nutrición Deportiva
Colaborador de www.Deporsiete.com

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